Frankenweenie es la historia de un niño aficionado a las ciencias que resucita a su querido perro Sparky después de que fuera atropellado. Empezó como un cortometraje en 1984, y acabó siendo una película de animación en 2012, todo de la mano de Tim Burton. Por si alguien no lo conoce, aquí os dejo el trailer:
… y resulta que a mi amiga Arantxa le encanta esta historia, así que se me ocurrió prepararle por su cumpleaños unas magdalenas de Frankenweenie.
Para todo este experimento, conté con la ayuda de mi gran amiga Mary, que siempre está dispuesta a colaborar en cualquier locura que se me ocurra, y de mi ahijada Marisol, que sigue los pasos de su madre y de su madrina.
Utilicé una receta de magdalenas normales y corrientes, y lo único que les eché colorante alimentario verde, y las rellené de nocilla.
* Truco: Para rellenar las magdalenas de algún tipo de crema, hay un truquillo que consiste en congelar en una cubitera el relleno, y meterlo dentro de la magdalena justo antes de hornear, cuando la masa ya está puesta en los moldes.
Como la cobertura de las magdalenas tenía que ser gris, porque la película es toda en blanco y negro, preparamos una crema de mantequilla con galletas oreo trituradas, que por cierto está riquísima (!).
Aquí os dejo las fotos de todo el making off:
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Por supuesto, el pulpo Paul no podía faltar en el cementerio de mascotas :D
Y ya que estábamos: ¡galletas de Sparky!
Que buena pinta tienen!!!!!
Y qué ricas estaban!